viernes, 29 de agosto de 2008

Adriss en Defelandia

Resulta que Adriss si está en el DF. De hecho está acostada abajo de mi y como no tenemos sueño, decidió escribir esta colaboración a "La Pluma..." Espero que la disfruten:


Pues si Edu, yo pensaba que llegaría a NY pero no, al DFectuoso, con todo y el metro atascado y un San Judas Tadeo clavado en la espalda y la perdida en el Centro Histórico...
Lo peor fue el atraso de Aeromexico y las mil horas que tardaron los doraditos en decir tres palabras y posar para la foto, ash, arruinaron los superplanes del McCoy y no pude ir al Café Corazón… pero descubrimos la magia de La Condesa y la inexplicable construcción de Ámsterdam, las ensaladas carísimas de París de la esquina de mi tierra y los Arbolitos y los dibujos de la pared y a Camila... Espero que no me bote en Los Pinoles, así no’más. Ya luego les cuento... Gracias McCoy por enseñarme un poquito de las Caritaspintadas, los cientos de cupones de ofertas de carne fresca… Saltarte como vil 4x4 el camellón en la nueva terminal del aeropuerto y salirnos antes de que los taxistas nos secuestraran… Y atinarle a todos los baches y pasarte todos los altos y mostrarme que el rompecabezas trae frenos… Enseñarme… por fuera, el Autódromo HR y muchas cosas más…
El rol por tu colonia… Los bancos de todos colores y sabores y sobre todo por la plática, las risas y la persuasión. Por tener que dormir incómodo sobre mi y todo lo demás… Espero regresars, pero sin trabajars para poder pasiars y ahora si encontrar el Black Horse…
Quédate conmigo en Los Pinoles, al fin que ni trabajas no? Jeje. Regresaré pronto, aipromes
Adriss.

3 comentarios:

la valedora dijo...

dormida abajo de ti????


el black horse esta ahí en la condesa, una callesilla entre tamaulipas y NL

McCoy dijo...

Si, en efecto, es Mexicali, a cada rato voy, pero es una historia muy dificil de explicar Vale...

Adrianirris dijo...

Pues como lo prometido es deuda... Si, el McCoy me dejó en Los Pinoles... hizo su mayor esfuerzo se levantó y siguió la tour. El segundo piso del peri, la fábrica de sueños... el papalote... y los Pinoles, se quedó conmigo aunque los soldados lo vieran feo por andar de fachas y sin peinars, hasta que llegó la tribu reporterística. Gracias. A y el Black Horse, pues si sabíamos dónde, pero no cómo llegar.