Gracias a los votos de los dos lectores de ‘La pluma…’ tendremos encuesta. No sé si será semanal o mensual o cada que me acuerde, pero los resultados, fueron apabullantes. El 77% dijo que si, el 11% que no y al 33% le da igual.
Por lo pronto se cocinan nuevos textos, ligas que podrían ser de algún interés y mucho más. Esperemos que las aguas ya se queden en el nivel que están y la vida permita que los textos graciosos hagan su aparición aquí, pues, aunque existen en ‘McCoy en Gráficas’ y en ‘McCoy en Corto’, aquí se han negado.
Así pues, mis queridos y respetados dos lectores, su voluntad ha sido escuchada… brindemos por la encuesta.
McCoy
viernes, 24 de agosto de 2007
Habrá encuesta
viernes, 10 de agosto de 2007
The day the frogs rain down
jueves, 9 de agosto de 2007
Magnolia - Wise Up
Bien, pues a petición popular de los dos lectores de La pluma..., aqui esta el 3:38 de Wise up... (Ponte pilas).
McCoy.
Wise up...
La música de Aimee Mann comienza a sonar. Claudia Wilson, Jim Kurring, Jimmy Gator, el ex-niño-genio Donnie Smith y Phil Parma comienzan a cantar. Earl Partridge, al borde la muerte, tendido en su cama, también susurra la canción. Las lágrimas comienzan a rodar y te das cuenta que la vida es una concatenación de decisiones y de casualidades... muchas casualidades.
Los musicales no me gustan, pero este no lo es. En Magnolia todo es distinto. La penumbra, el dolor, las buenas intenciones tapadas por malas decisiones, le dan sentido a la canción, a la trama.

Claudia (drogada) observa a Jim y le dice: ‘‘Estoy realmente nerviosa de que me vayas a odiar pronto. Vas a descubrir cosas acerca de mi y me vas a odiar’’. Pero no es así. El hombre que hacía todo lo correcto le confiesa que perdió su arma, que es mal policía... pero que quiere estar a su lado.
--¿Me vas a besar Jim?
--Sí, lo haré.
Linda mienta-madres al llegar a la farmacia por la droga-muerte que puede aliviar el dolor de Earl; Donnie piensa que necesita ‘bracers’; Frank se quita la armadura y le pide al ‘hijoeputa-malparido’ de su padre que no muera; mientras, uno --sentado en la butaca-- piensa que esto no es una película, sino que logramos espiar la vida de un grupo de personas que han tenido una semana difícil.
Y obviamente, al llegar a tales grados de verdad y de excavar en las emociones y sentimientos, es lógico que lluevan ranas. La razón es sencilla. Es lo único que faltaba, y si es posible... que así sea. Sería ilógico que fuera de otra forma.
Estas cosas extrañas pasan todo el tiempo.
McCoy
(A continuación, la letra de tres de los más hermosos minutos en el cine)
Claudia Wilson Gator: It's not / What you thought / When you first began it / You got / What you want / Now you can hardly stand it though / By now you know / It's not going to stop
Jim Kurring: It's not going to stop / It's not going to stop / 'Til you wise up
Jimmy Gator: You're sure / There's a cure / And you have finally found it
Quiz Kid Donnie Smith: You think / One drink / Will shrink you 'til you're underground / And living down / But it's not going to stop
Phil Parma: It's not going to stop
Earl Partridge: It's not going to stop / 'Til you wise up
Linda Partridge: Prepare a list for what you need / Before you sign away the deed / 'Cause it's not going to stop
Frank T.J. Mackey: It's not going to stop / It's not going to stop / 'Til you wise up / No, it's not going to stop / 'Til you wise up / No, it's not going to stop
martes, 7 de agosto de 2007
De Viktor...
La Terminal es sin duda una de mis películas favoritas. Spielberg logra reproducir, de manera sensacional, aspectos de la vida que a veces pasamos por alto. Tom Hanks interpreta magistralmente a Viktor Navorski, un hombre sencillo, con principios bien definidos y el alma poco contaminada.
--¿Vas o vienes?
lunes, 6 de agosto de 2007
Lunes...
La palanca estaba en la tercera velocidad. Frenó lentamente y trató de meter segunda. La palanca se atascó y simplemente no se podía mover para ningún lado. Con la inercia, logró estacionar el auto en la lateral de Periférico.
Una hora después, la grúa del seguro subió el auto y se disponían a terminar el domingo. Apenas habían avanzado 10 metros, la grúa comenzaba a detenerse. Las dos llantas traseras derechas, ponchadas.
‘‘Esto no es real’’, pensó. Una hora más de espera para que llegara una nueva grúa. A bajar el auto, a subir el auto. Uno, dos, tres, siete cigarros.
No supo cuando, pero el domingo estaba atrás desde hacía tres horas.
Por eso odiaba los lunes.
McCoy
jueves, 2 de agosto de 2007
Esas cosas...
Esas cosas que hace sin pensar son las que le gustaban. El ceño fruncido, la sonrisa que tiene miedo de convertirse en carcajada, su manera de no poder articular un insulto que vaya de acuerdo a la ocasión.
Pese al poco tiempo, ya se conocían. Se reconocían y volvían a vivir las cosas que les gustaban, y aquellas que no. Solo el tiempo podría regresar las campanas. El futuro. Ese que siempre llega.
McCoy.

