
El McCoy, quien se está poniendo al tanto de tanto.
Rayando aquí, dibujando allá, soltando tinta por acullá...

El McCoy, quien se está poniendo al tanto de tanto.




Les recuerdo que todos los jueves pueden descargar un episodio nuevo de Los hinchas del podcast en: http://loshinchasdelpodcast.wordpress.com o si lo quieren escuchar en línea den click AQUÍ.
El 2 de marzo de 1904 nació el legendario Dr. Seuss. Su fama trasciende su idioma (inglés) y gracias a su creatividad y genialidad es conocido en todo el mundo.
Su creación más famosa es (según yo) The Cat in the Hat, aunque no podemos olvidar a The Grinch, ese ser verde y peludo que se roba la Navidad y el cual es referido cada que alguien odia una fecha (Soy el Grinch del 14 de febrero, Soy el Grinch del Día de la familia, etc).
Y aunque todos sus trazos tenían una gran similitud y no variaban mucho los gestos de sus personajes, Theodor “Ted” Seuss Geisel es grande por las historias y por lograr que esa gran imaginación quedara plasmada en papel.
Incluso Mike Myers y Jim Carrey han encarnado a sus personajes, sin contar que sus libros han sido traducidos a 15 idiomas, logrando que millones de niños en el mundo pasen horas hojeando sus mundos de fantasía.
El Doc dejó este mundo a los 87, pero este día Google MX lo recuerda en su cabezal y en “La Pluma…” le rendimos tributo.

El McCoy, quien acepta con gusto un sombrero de regalo.
Sabía que la crisis económica estaba pegando bastante fuerte en México, pero no fue hasta que recibí el mail de T… cuando caí en que está afectando de lleno al sector en el cual trabajo.
Los medios de información hemos sido atacados de frente y es que --me dice un amigo-- la gente prefiere gastar 10 pesos en un litro de leche que comprar el periódico.
Reforma tuvo un recorte masivo (unos dicen que fueron 300, yo sé que cortaron a Sandy, mi amiga que cubría automovilismo), Centro ya había cerrado, Grupo Imagen (Excélsior, Imagen, Cadena Tres) cortó empleos, Récord tuvo cambios, Editorial Televisa también cortó muchas personas (varias de ellas, amigas mías) y la lista sigue.
Son centenares de periodistas que hoy no tenemos un trabajo de fijo y que no estamos así porque no lo sepamos hacer, sino porque las empresas no supieron enfrentar este momento.

Yo me muevo en el freelanceo, y ustedes saben que he estado sumamente feliz en este esquema laboral que me permite la ya conocida “Impunidad”, sin embargo veo que es imposible el seguir así, pues ahora esos cientos de desempleados, se han venido a meter a MI manera de vivir.
Sí, esos que tenían trabajos fijos ahora se están vendiendo en mi sector, por lo que es cada día más difícil ganar dinero. Así que no me queda más que anunciar que tengo que entrar de nuevo al mercado de ‘trabajo de planta’. Si ellos se meten en lo mío, ni modo… yo me meto en lo de ellos.
Así, les anuncio que si saben de algo donde necesiten de mis servicios, avisen. Ya lo saben, me prostituyo de copy para agencias y consultoras, haciendo textos para páginas web (además de que tengo un socio que las desarrolla desde cero), PR, y de la ya conocida especialización en deportes (excepto soccer… resulta que todo mundo sabe de eso). A ver si les duele a los “de planta” que yo me meta en lo suyo… para que aprendan.
Además, (en serio) tengo una lista de CV de muchos amigos que se vieron afectados. Desde una Ingeniero Biónico, pasando por una brillante Diseñadora Web, una Diseñadora Gráfica, una Reportera de Espectáculos y una de Música.
Si quieren datos sobre sus CV, mándenme un comment y les responderé a sus correos. Todos son muy buenos, si no, no serían mis amigos.

Las dos ilustraciones son del buen Alberto Montt.
El McCoy, quien ya se hartó de que llegaran tantos a lo suyo.

Más que una lista de propósitos de Año Nuevo, esto deberá verse como un acta de metas/tareas.
Así, no son todos los que son, pero sí los que me acuerdo en este momento.
*Tener uno o dos clientes, para darles atención personalizada, justo como se merecen. Estos clientes deberán ser aquellos que me permitan seguir amando mi trabajo, disfrutarlo y gozarlo, como hasta hoy. Y obvio, que me deje pagar las cuentas y seguir en la Impunidad.
*Seguir disfrutando cada segundo a mi familia, que no sabemos cuando no se podrá.
*Darle más tiempo a mi mayor amor en el mundo mundial, el beisbol, ese que está cuando todo me da la espalda. Tengo que ver más juegos, ir más a la jaula de bateo y recordar que las satisfacciones que da son infinitas.
*Terminar el documental.
*Ir más al Toro. Y ahora que hay una cómplice para ello, no hay pretexto (bueno, ya que tenga más ameros que lo permitan, igual que a esa noche de la que ya habla desde hoy).
*No hay bronca ni con el tequila ni con los cigarros, se mantienen en buen nivel, aún disfrutable.
*Dejar que la Bloo me siga invitando a cuanto concierto pueda y quiera.
*Pagar mis deudas.
*Comer más asfalto que este año.
*Estar más con los amigos.
*Tomar más fotos.
*Publicar más, de todo tipo, lo serio, lo periodístico, mis cuentos, las entradas en los blogs.
*Echar a andar ese proyecto que apenas antier comenzó a planearse.
*No dejar que la barriga crezca y si es posible, que se vaya (y no a donde mandan a los pastores cuando se acaba Navidad).
*Ver más películas.
*Y en conclusión y para no alargarme, vivir más.
Para aquellos cinéfilos, sí, este título de entrada está basado en una película. Si me dicen cual, quien actúa y demás datos, se podrán ganar un regalo sorpresa (en serio). Por cierto, mientras lo redactaba se me ocurrió comentarlo con una bella doncella, así que ella no juega.
Ahora sí, disfruten su celebración de Fin/Inicio de año (si lo hacen) y sean felices. Los quiero, espero que hayan disfrutado este, que está planeado como el último post del año.
El McCoy, quien ya olió el tequila.
Desde que el toro salió me dio buena espina. Eulalio López ‘Zotoluco’ nunca había sido de mis toreros favoritos, pero esa noche, en la Corrida Navideña en la Plaza de Toros de Santa María, en Querétaro, algo me decía que tenía que verlo.
Ya minutos antes yo había hecho uno de los más grandes corajes que recuerde. El Payo, por el simple hecho de ser local, fue premiado con una oreja. Es increíble que en los pueblos la gente se emocione de esa manera y llegue a creer que un muchachito que no sabe matar, pueda ser torero.
Además, no van a ver al toro, sino a lo que pasa fuera del ruedo. Gritan cuando la banda deja de tocar y piden una y otra vez música. Dan pena ajena.
Los boletos, más caros que en La México, pero por mucho. Y pese a todo, algo me decía que tenía que seguir viendo.
El Zoto se hincó frente a toriles, y así recibió a Pintadito. Tratar de describir lo que pasó desde entonces, sería gastar tinta, pues nada podría igualar la maestría y el arte que vimos. Un pase más y mis lágrimas se hubieran desbordado… y no exagero.
Las Chicuelinas se daban una tras otra, las Verónicas, los Naturales… los elementos se sumaban uno a uno hasta conformar algo bello, sublime, perfecto.
Sabíamos que el final se acercaba y entonces vino la comunión. Toda la plaza volteó a ver al Juez de Plaza para pedir el indulto. El villano de la historia se hacía el sordo, esperando que cesáramos en la petición. Zoto, con la muerte en la mano, sabía que tenía que seguir dando pases, pues el público, su público, no permitiría que acabara con Pintadito.
Y así fue. Cuando se iba a tirar, vino una segunda rechifla… Eulalio dio unos pasos atrás y siguió toreando, derramando arte en cada muletazo. El juez no escuchaba las exigencias, y el Zoto una vez más levantaba la espada. Cuando fue inevitable y la plaza estaba a punto de golpearlo, el juez levantó su pañuelo.
La nobleza de Pintadito le había hecho inmortal. Siguieron un par de pases más (que pueden ver –de lejos—en este videín) y después una larga, demasiado larga, espera para que regresara a toriles.
Solo me resta agradecer a Lalo lo que pasó esa noche.
El McCoy, quien difícilmente volverá a ver y sentir como esa noche.
El McCoyStock vive sus días de mayor fiesta y ajetreo. Al margen de las noticias alternas, las celebraciones se han dado en distintos frentes y he tenido tiempo de compartir con la gente que más quiero… y otros que empiezo a querer.
Se retomaron las celebraciones nocturnas el jueves –como dictan los cánones— con un café que acompañó la entrevista que más he disfrutado en los últimos meses y de la que ya espero la segunda parte.
El viernes recibí la llamada de Elma comegalletas, quien me regaló un par de tickets para ver a Fernando Delgadillo en el bello Teatro de la Ciudad. Como saben (y si no se están enterando) me gusta mucho ese tipo de música (para que vean que mis gustos son bien amplios y variados) y pues no se podía desaprovechar la oportunidad.
Tenía que ir con alguien que también tuviera ese gusto (así como K… con LFC) y por ello el McCoyStock se vio engalanado por NK, a quien siempre me encuentro en los conciertos de Naucalli, cada febrero.
De hecho, siempre me la encuentro en los conciertos. Lo más reciente fue el 5 de noviembre, mientras esperaba a la Bloo para entrar al Foro Sol, y en medio de unas 40 mil personas, nos vimos. Tras los abrazos, habíamos quedado en ir a ver a Delgadillo pronto, y gracias a Elma lo conseguimos.
Lo mejor, antes del concierto nos compramos unos chupes (bien cargados) que nos tuvimos que terminar en menos de 10 minutos en plena escalera del Teatro, pues avisaron, después de comprarlos, que no se podían introducir a las butacas.

Así, ‘flameadones’, disfrutamos del ritmo de Juanito y Manolo, que son sin duda de los que más gozan los conciertos. Ya pensamos en febrero.
Viajar en metro, caminar en el Centro y regresar a la calle donde estudié la carrera fueron la cereza en el pastel. Mención aparte merece la enorme Luna.
Mi adorada Mirinda me secuestró el sábado y acompañados por unas chelas muy muertas pusimos el mundo mundial en orden hasta que el reloj dijo que era hora de regresar a casa.
El triunfo de Miami Dolphins y el tricampeonato de Jimmie Johnson han coronado un gran fin de semana.
Por cierto, quiero hacer hincapié en que los posters de los tres siguientes actos NO forman parte del McCoyStock, a pesar de que hay algunos que anuncian que sí es así, obviamente para vender más.



Había puesto mi despertador a las 07:00 horas para ver el Gran Premio de Bélgica, me desperté a tiempo, pero me pregunté: “¿A tshinga pa’ que puse esto a las 7?” y que me duermo de nuevo.
Había quedado de ver a Carito a las 12:00 en la Bombilla y llegué súper puntual. Una vez que llegó, nos fuimos caminando al MACG, donde nos acordamos que al ser domingo, la entrada es gratis.
El primer piso es soberbio: Orozco, Siqueiros y Rivera… ¡juntos! En ningún museo del mundo mundial me había tocado que de entrada te dijeran “Hola” con tres gigantes… así no’mas: ¡Bienvenido!
El caso es que, si estas en la ciudadmasgrandeybelladelmundo, no pierdas oportunidad; yo voy a regresar. El segundo piso deja mucho que desear (pues claro, después de los tres grandes) con obras repetitivas de Annabel Livermore (aunque su expo tiene un nombre fabuloso: La Jornada del Muerto vista por los ojos de la esposa del ranchero).
Después, al Metrobus, y como iba con la simpática bogotana, me sentí en el Transmilenio. La lluvia nos acompañó e hizo a la ciudad distinta, sacó una belleza que, normalmente cuando manejo, no puedo disfrutar y ver.Estoy conectándome por tres minutos solo para lo básico y en ello, va también el bloggear. Este cuadro de Montt se llama Melancolía... también podría llamarse Nostalgia. El caso es que lleva dedicatoria, no'mas pa' que quede claro que este domingo, completito, va dedicado.
¿Así o más cariño?
Disfruten a Montt.
El McCoy, quien confía demasiado.



En estas pláticas nocturnas ha salido el tema de Batman, la nueva peli, y me he dado cuenta que el Batman que sale a la luz a todo el público, es un Batman muy light.
Batman se hace (con todo su billete) de un traje especial y le pide ayuda a Flecha Verde y su nueva Robin, para enfrentar a Super. Es realmente maravilloso ese enfrentamiento que comienza desde lo psicológico, (Recordemos que en algún momento del Universo DC, precisamente Superman le había confiado la poca kriptonita que Lex tenía para vencerlo, entonces luego de ser amigos, se enfrentan de una manera sangrienta).