“Ya llegó la Navidaaaaaad y con ella tu mamáaaaaaa”, era la cancioncita que gritaba Popeye (aka Pompis) todo el tiempo --hace dos años-- para molestar a las bellas damitas que lo escuchaban. Ahora que ya no trabajamos en la misma oficina y de verdad estamos en diciembre, tengo que tararear la tonadita solo.
Y no sería Navidá sin un intercambio. En la nueva oficina somos tres gatos (bueno, dos, yo soy perro), así que no aplicaba, pero el buen No estoy borracho tuvo la maravillosa idea de organizar el primer intercambio de bloggeros (y aunque no lo crean la respuesta fue magnífica).
Lo que verán a continuación, por tanto, está dedicado a rob, quien no conforme con tener un blog, tiene tres, aunque dos de ellos totalmente desatendidos.
Eso me dio la pauta para el regalo:
WERSDHVBGGJKJKHJHJJILÑJIOJIOÑJHAGRDESMNAHDTEGHDGIONECJHTY
Njjhlfjvfmvijfeiñcnmaahaga diojfvklw k jshs ndfhsisme e djdbnwefjf
¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿?????????????????? ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! y finalmente “ ”.
Con estos caracteres creo que rob podrá darnos más post, porque últimamente nos ha dejado sin sus historias… es que casi nunca termina lo que empieza, cierto, lo olvidaba. Lo cierto es que es propietario de una de las fotos de perfil más chidas que he visto en estos lares, así que si tienen oportunidad de verla, háganlo.
Así pues, con la idea de no regalar algo que seguro terminará en un closet y mejor dar un obsequio útil, felicidades a rob.